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Patricia León: amante del arte, la cultura y el cacao

Conozca la trayectoria de Patricia León y acompáñela este jueves 24 en la exposición Relatos no oficiales, en la Alianza Francesa de Samborondón.

Hay personas que cultivan árboles y otras que cultivan cultura e ideas. Patricia León Guerrero ha logrado hacer ambas cosas: sembrar cultura utilizando el cacao como inspiración.

Al cruzar la antigua puerta de Ciudad Cacao, Casa de Artes y Saberes del Cacao, en pleno corazón de Guayaquil y frente al Hotel Oro Verde, sentí que ingresaba a un mundo diferente. Allí no existen fronteras entre la pintura, la historia, la naturaleza, el folclore y el cacao. Todo dialoga en un mismo lenguaje.

La propia Patricia me recibió con la sencillez de quien abre las puertas de su hogar para compartir una pasión construida durante toda una vida. Rodeados de lienzos, esculturas, mazorcas de cacao de múltiples especies, formas y colores, objetos antiguos y aromas de cacao, iniciamos una conversación que se prolongó durante varias horas.

Reconocida artista visual, pintora, investigadora, educadora y psicóloga clínica, Patricia León ha recorrido durante décadas los campos, ríos y poblaciones rurales del Ecuador. Ese contacto permanente con agricultores, pescadores, comunidades cholas y montuvias, y pueblos ancestrales dio origen a una obra artística extraordinaria y profundamente vinculada con el territorio y la identidad ecuatoriana.

Su creatividad encontró en el cacao un símbolo ancestral perfecto, pues desde su niñez vivió en la hacienda cacaotera El Encanto, propiedad de su familia en Guare, provincia de Los Ríos. No solamente lo pinta: lo estudia, lo investiga y lo convierte en materia prima para experiencias artísticas en las que participan la vista, el tacto, el olfato y hasta el gusto.

Sus exposiciones e instalaciones invitan al visitante a descubrir que el Theobroma cacao de Ecuador, además de producir uno de los mejores chocolates del mundo, también puede despertar emociones, recuerdos, pasiones y reflexiones.

Patricia León Guerrero muestra parte de su obra, inspirada en el cacao, la naturaleza y la identidad ecuatoriana. Foto: Guillermo Hasing.
Patricia León Guerrero muestra parte de su obra, inspirada en el cacao, la naturaleza y la identidad ecuatoriana. Foto: Guillermo Hasing.

Durante la visita observamos parte de su colección de pinturas inspiradas en el cacao, conocimos antiguos recipientes donde macera preparados elaborados con este fruto y admiramos una extraordinaria diversidad de mazorcas que revelan la riqueza genética del cacao ecuatoriano.

La jornada concluyó compartiendo un típico almuerzo montuvio, con seco de pato y el tradicional licor de cacao, preparados con el mismo entusiasmo con el que Patricia habla de su bellísima obra.

Su proyecto artístico comenzó hace casi tres décadas con investigaciones sobre la mujer chola y montuvia, el paisaje rural y las formas de vida del Litoral. Más adelante creó el colectivo Arte Pasión Ecuador, que reunió a numerosos artistas para desarrollar exposiciones y proyectos culturales dentro y fuera del país.

Desde 2010, junto con el artista visual Marcelo Cabrera, consolidó Ciudad Cacao, un espacio singular donde confluyen el arte, la educación ambiental y los saberes ancestrales.

Como agrónomo que ha dedicado más de cincuenta años al cultivo del cacao, esta visita tuvo para mí un significado muy especial.

Patricia León Guerrero comparte un momento con Sergio Cedeño y Guillermo Hasing durante la visita a Ciudad Cacao, Casa de Artes y Saberes del Cacao. Foto: Guillermo Hasing.
Patricia León Guerrero comparte un momento con Sergio Cedeño y Guillermo Hasing durante la visita a Ciudad Cacao, Casa de Artes y Saberes del Cacao. Foto: Guillermo Hasing.

Durante toda mi vida profesional he aprendido a valorar el cacao desde el campo, la genética, la producción y la tecnología agrícola. Patricia León me permitió descubrir otra dimensión igualmente valiosa: la del cacao como patrimonio cultural, fuente de inspiración artística y expresión de nuestra identidad.

En un país que muchas veces habla del cacao únicamente por sus exportaciones, Ciudad Cacao nos recuerda que este fruto extraordinario también guarda historias, emociones, colores, aromas y memoria.

Al despedirme, comprendí que había visitado mucho más que una galería de arte. Había recorrido un espacio donde el cacao deja de ser solamente un cultivo para convertirse en cultura; donde cada pintura tiene aroma de chocolate y cada conversación sabe un poco más a Ecuador.

Sergio Cedeño Amador
Sergio Cedeño Amador
Miembro de la Academia de Historia del Ecuador
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