InicioEscuela de CiudadaníaEl Niño en Ecuador | Las lluvias ya dejan daños y no...

El Niño en Ecuador | Las lluvias ya dejan daños y no hay que bajar la guardia

El calentamiento del mar y las inundaciones recientes refuerzan la necesidad de preparar a las comunidades, mientras los pronósticos anticipan condiciones variables para noviembre y diciembre


El seguimiento compartido en el Grupo Clima & ENSO pone la atención en el calentamiento frente a nuestras costas y su interacción con la atmósfera. Mientras se actualizan los pronósticos, las inundaciones y las personas afectadas muestran una realidad que requiere acciones desde ahora.


El mar frente a Ecuador mantiene condiciones cálidas mientras las lluvias ya provocan inundaciones, desbordamientos y dificultades para movilizarse en varias comunidades. En el Grupo Clima & ENSO, del que participa El Costanero, el intercambio de mapas, datos y análisis ha puesto la atención en esa relación entre el océano y la atmósfera, especialmente cuando el país se aproxima a noviembre y diciembre.

La preparación ya es una necesidad para las familias que han visto entrar agua en sus viviendas o han quedado incomunicadas. Las inundaciones actuales exigen información oportuna, medidas de protección y atención a las comunidades, independientemente de la intensidad que alcance El Niño en los próximos meses.

El calor frente a nuestras costas

En un análisis compartido el 25 de octubre, el magíster Luis Arriaga Ochoa señala temperaturas superficiales del mar de aproximadamente 28 a 29 °C frente a Ecuador. Explica que estas aguas favorecen la evaporación y el aporte de humedad, y plantea que las precipitaciones podrían hacerse más frecuentes conforme la Zona de Convergencia Intertropical avance hacia el sur e interactúe con el océano cálido.

Esta franja atmosférica, conocida como ZCIT, es una zona donde confluyen vientos y se favorece la formación de nubes. Su posición y actividad forman parte del seguimiento necesario para comprender las lluvias en Ecuador; la temperatura del mar debe analizarse junto con esas condiciones atmosféricas.

El Informe Técnico Ejecutivo ERFEN Nro. 011-2026, del 22 de octubre, reporta anomalías superficiales de aproximadamente +5,2 °C en la región Niño 1+2, próxima a Ecuador y Perú. También identifica una reserva de calor en profundidad que podría prolongar las condiciones cálidas. El documento contempla que el desplazamiento estacional de la ZCIT favorezca lluvias más frecuentes e intensas en el Litoral.

La anomalía indica una diferencia respecto de una temperatura de referencia, no la temperatura total del agua. Por eso, los valores de 28 a 29 °C mencionados por Arriaga y la anomalía recogida por ERFEN describen medidas distintas y no deben confundirse.

Los mapas del 24 de octubre compartidos por Patricio Tamariz también forman parte de este seguimiento. Las imágenes, identificadas como anomalías de 1997 y 2026, motivan preguntas sobre la extensión del calentamiento. Sin embargo, establecer una proporción entre ambas requiere comprobar sus escalas y el método de medición. La nota conserva esa comparación como una inquietud de investigación, sin utilizar como dato científico la estimación de una superficie diez veces mayor.

Las lluvias ya tienen consecuencias

Según un balance de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos recogido por Teleamazonas, entre el 29 de agosto y el 25 de octubre se registraron tres fallecidos, 28.276 personas afectadas y 2.258 damnificadas, para un total de 30.534 personas impactadas. Esmeraldas y Guayas concentraron cerca del 83 % de esa población. El reporte también contabilizó 7.618 viviendas afectadas y 20 destruidas. Estas cifras corresponden al periodo acumulado, no únicamente al último fin de semana.

Balance de las afectaciones por lluvias en Ecuador entre el 29 de agosto y el 25 de octubre de 2026, junto con registros de precipitación hasta el 20 de octubre. Fuentes: Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y CTE, citadas por Teleamazonas, e informe ERFEN Nro. 011-2026.
Balance de las afectaciones por lluvias en Ecuador entre el 29 de agosto y el 25 de octubre de 2026, junto con registros de precipitación hasta el 20 de octubre. Fuentes: Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y CTE, citadas por Teleamazonas, e informe ERFEN Nro. 011-2026.

El domingo 25 de octubre, los desbordamientos de los ríos Pilco, Tenguel y Balao provocaron nuevas inundaciones en Guayas. Teleamazonas informó restricciones para vehículos pequeños en la conexión Tenguel–Balao y el cierre de la vía Balao–San Carlos, según reportes de la Comisión de Tránsito del Ecuador. Las condiciones de circulación deben consultarse nuevamente antes de viajar, porque pueden cambiar.

La intensidad de octubre también aparece en la evaluación científica. Hasta el día 20, Guayaquil-DGAC, Milagro, Portoviejo y La Maná habían registrado su octubre más lluvioso en las series disponibles. Milagro acumuló 195,9 milímetros, frente a una referencia mensual de 4,2 milímetros. Manta, en cambio, mantuvo precipitaciones inferiores a lo normal.

Estos contrastes impiden describir a toda la Costa bajo una misma condición. Que en una localidad llueva poco no permite descartar las dificultades de otra cuenca; del mismo modo, una inundación no representa el comportamiento de toda una provincia.

Qué observar en noviembre y diciembre

Para el periodo del 22 de octubre al 5 de noviembre, el informe ERFEN recoge una previsión del INAMHI de episodios intensos en sectores del Litoral, con tormentas y ráfagas de viento, especialmente del 25 al 28 de octubre y del 1 al 3 de noviembre.

La perspectiva para los meses completos requiere distinguir entre una tendencia climática y un aviso de lluvia de corto plazo. El boletín del INAMHI emitido el 16 de octubre para octubre–diciembre presenta un escenario variable: en noviembre prevé acumulados próximos a lo normal en varios sectores costeros, áreas con valores superiores hacia el interior y otras con cantidades inferiores a sus referencias habituales. Para diciembre mantiene diferencias entre sectores del Litoral.

El calendario habitual también contempla un aumento de las lluvias hacia diciembre. Según las referencias regionales del boletín, el promedio mensual del interior del Litoral pasa de 52,4 milímetros en noviembre a 130,4 en diciembre; en el perfil costero, de 10,4 a 26,4 milímetros. Son valores climatológicos, no cantidades pronosticadas para cada ciudad.

Por tanto, no corresponde anunciar dos meses de lluvias extremas generalizadas. Tampoco interpretar una previsión mensual cercana a lo normal como garantía de que no habrá episodios intensos. Los pronósticos requieren actualización y deben leerse según su periodo y ubicación.


La población necesita conocer los riesgos de su entorno, recibir avisos oportunos y contar con medidas de protección, cualquiera que sea la clasificación final de El Niño.


La PDO negativa no es motivo para bajar la guardia

En la información difundida sobre El Niño se ha señalado que la Oscilación Decadal del Pacífico, conocida como PDO, permanece en fase negativa. Esa condición ha dado lugar a interpretaciones que sugieren un evento de menor intensidad. Sin embargo, en el intercambio del Grupo Clima & ENSO, Patricio Tamariz precisó que una PDO negativa no impide por sí sola el desarrollo de un El Niño fuerte.

Esta aclaración tiene respaldo en la perspectiva de NOAA del 15 de octubre, que reconoce simultáneamente una PDO negativa y un El Niño en fortalecimiento. La PDO refleja principalmente un patrón de variabilidad del Pacífico Norte, mientras El Niño se desarrolla en el Pacífico ecuatorial. Aunque ambos están relacionados, la fase de uno no determina por sí sola la evolución del otro.

El diagnóstico de NOAA del 8 de octubre estima una probabilidad superior al 83 % de condiciones fuertes a muy fuertes durante enero–marzo de 2027. Esta perspectiva no establece automáticamente cuánto lloverá ni qué daños ocurrirán en Ecuador: la propia institución distingue la intensidad del fenómeno de la magnitud de sus impactos.

Inundación en el sector La Puentecita, en la avenida Colón Tinoco y 23.ª Sur, en Machala, provincia de El Oro, a las 04:07 del 26 de octubre de 2026. Imagen: ECU 911, facilitada por Ecuador 221.
Inundación en el sector La Puentecita, en la avenida Colón Tinoco y 23.ª Sur, en Machala, provincia de El Oro, a las 04:07 del 26 de octubre de 2026. Imagen: ECU 911, facilitada por Ecuador 221.

El seguimiento ciudadano no debe quedar concentrado en si este episodio superará los registros de 1982–1983 o 1997–1998. Esas comparaciones ayudan a estudiar el fenómeno, pero la necesidad de prevenir está marcada también por las inundaciones actuales, la exposición de cada comunidad y su capacidad para responder. La población necesita conocer los riesgos de su entorno, recibir avisos oportunos y contar con medidas de protección, cualquiera que sea la clasificación final de El Niño.

La prevención responde al presente

Las consecuencias de las lluvias se viven en lugares concretos: una vivienda junto a un estero, una vía cubierta de agua o una comunidad cuyo acceso depende de un puente. La preparación debe responder a esas condiciones y permitir que las familias sepan por dónde evacuar, cómo mantenerse informadas y qué hacer ante una crecida.

La orientación oficial incluye revisar desagües, acordar rutas y contactos familiares, preparar documentos y medicamentos, y evitar cruzar ríos o vías inundadas. Estas medidas deben acompañarse del seguimiento de los avisos meteorológicos y de las disposiciones de las autoridades locales.

El intercambio del Grupo Clima & ENSO aporta observaciones y análisis que El Costanero contrasta con fuentes oficiales para acercarlos a sus lectores. Comunicar los límites de un pronóstico es parte de ese trabajo, al igual que explicar por qué la incertidumbre no elimina la necesidad de prepararse.

Las familias afectadas necesitan atención ahora; las comunidades expuestas necesitan preparación antes de la siguiente emergencia. La protección de la población no puede depender de que las lluvias superen un récord histórico.


Basado en el informe ERFEN del 22 de octubre, los pronósticos del INAMHI y los análisis de NOAA, con aportes del Grupo Clima & ENSO, este seguimiento aborda las lluvias actuales y la preparación de las comunidades.

ARTICULOS RELACIONADOS

Noticias recientes

Noticias relevantes

Comentarios recientes