Miles de visitantes asistieron recientemente a la trigésima edición del Mango Festival, organizado por el Fairchild Tropical Botanic Garden de Miami, considerado uno de los eventos más importantes del mundo dedicados al mango, conocido como el rey de las frutas tropicales. Se estima que entre 10.000 y 15.000 personas participaron en las diversas actividades desarrolladas durante el fin de semana.
El Mango Festival reunió a productores, investigadores, viveristas, «mango maniáticos», chefs, turistas y aficionados a las frutas tropicales, quienes disfrutaron de exhibiciones de más de 400 variedades de mango conservadas en el banco genético del Fairchild Tropical Botanic Garden, además de degustaciones, venta de árboles de distintas variedades, conferencias técnicas sobre producción, conservación y mejoramiento genético, con la participación del National Mango Board de Estados Unidos y reconocidos especialistas de la Universidad de Florida.
Como agrónomo zamorano, vinculado durante décadas al desarrollo y la difusión de la fruticultura tropical, tuve un especial interés en asistir, como cada año, a las conferencias. En 1993 impulsé el establecimiento de una plantación de mango de 570 hectáreas (Pivano), en Ecuador, con alrededor de 80.000 árboles de las variedades Tommy Atkins, Kent y Keitt. En su momento fue considerada la plantación de mango más grande del país y, más de tres décadas después, continúa registrando excelentes niveles de producción.

Fundado en 1992, el Mango Festival del Fairchild Tropical Botanic Garden se ha consolidado como una referencia internacional para quienes trabajan con este cultivo, contribuyendo a la difusión de nuevas variedades y tecnologías de producción. El evento reafirma cada año la importancia del mango como una de las frutas tropicales de mayor relevancia económica y gastronómica del mundo, cuya historia de cultivo supera los 4.000 años.
Las conferencias y exhibiciones permitieron apreciar no solo el exquisito sabor y la extraordinaria diversidad genética de esta especie, sino también el creciente interés que despierta entre científicos y consumidores frente a los desafíos del cambio climático. Se presentaron avances relacionados con nuevos híbridos obtenidos a partir del mango comercial (Mangifera indica), originario del sur de la India, cruzado con especies silvestres provenientes de Malasia e Indonesia, como Mangifera casturi, Mangifera odorata y Mangifera altissima, entre otras. Estos nuevos materiales buscan ofrecer mejores sabores, mayor resistencia a enfermedades y mejores condiciones para los mercados internacionales.
Todo indica que en los próximos años conoceremos nuevas variedades y sabores de este extraordinario árbol milenario que América ha sabido adoptar y adaptar como propio.