¿Qué sabemos realmente sobre el origen de Santiago de Guayaquil?
Responder esta pregunta implica remontarse a los primeros años de la conquista española. Según explica el historiador Fernando Mancero, el nombre Santiago fue elegido por la profunda devoción que los conquistadores profesaban al Apóstol Santiago, patrono de España y figura que, durante siglos, fue invocada como protectora en sus campañas militares.
Como era costumbre en aquella época, las principales ciudades fundadas por los españoles recibían el nombre del santo patrono y se completaban con el topónimo del lugar donde se establecía el asentamiento. Así nació el nombre Santiago de Guayaquil, que unía la advocación religiosa con la referencia geográfica del territorio donde la ciudad terminaría consolidándose.

Comprender el origen de ese nombre permite adentrarse en una cuestión mucho más amplia: ¿cómo se fundó realmente Santiago de Guayaquil y por qué la ciudad fue trasladada en varias ocasiones antes de establecerse definitivamente?
Para responder a esta interrogante, Fernando Mancero sostiene que la fundación de la ciudad no puede entenderse como un hecho aislado ni reducirse a una sola fecha. A partir de ella se desarrolló una serie de traslados, motivados por las condiciones políticas, militares y geográficas propias de la conquista española, que culminaron con el establecimiento definitivo de Santiago de Guayaquil.
Esta perspectiva, sustentada en documentos históricos, investigaciones especializadas y evidencias arqueológicas, también permite comprender el origen de la celebración del 25 de julio y distinguir esa conmemoración de los hechos históricos relacionados con la fundación de la ciudad y los posteriores traslados que marcaron sus primeros años.
Ese fue el punto de partida de la conversación desarrollada en el programa En Palabras Simples, donde Mancero comparte una investigación que invita a revisar uno de los episodios más relevantes de la historia ecuatoriana a partir del análisis de las fuentes documentales.
La fundación de Guayaquil y sus siete asentamientos
Uno de los principales planteamientos del historiador es que, tras su fundación, Santiago de Guayaquil atravesó siete asentamientos antes de establecerse definitivamente en las faldas del actual cerro Santa Ana.
Según explicó, estos traslados formaron parte de la dinámica propia de la conquista del siglo XVI y responden a hechos documentados por diversos investigadores. Durante la entrevista analiza las razones políticas, militares y geográficas que motivaron cada uno de ellos, desde la fundación en Liribamba hasta el establecimiento definitivo de la ciudad.
La fecha del 15 de agosto de 1534
Uno de los aspectos centrales abordados durante la entrevista fue la diferencia entre la fecha histórica de la fundación de Guayaquil y la celebración que actualmente se conmemora cada 25 de julio.
Según explicó Fernando Mancero, el 25 de julio corresponde originalmente a la festividad de Santiago Apóstol, patrono de la ciudad. Desde la época colonial esa jornada se celebraba con actos religiosos y ceremoniales, entre ellos el tradicional paseo del Real Estandarte, como muestra de lealtad a la Corona española.

El historiador señaló que la decisión de establecer el 25 de julio como fecha oficial para conmemorar la fundación de Guayaquil fue adoptada durante la Junta Militar presidida por Ramón Castro Jijón, en la década de 1960, con el propósito de que la ciudad contara con una fecha oficial de celebración, similar a la de Quito.
Desde la perspectiva de la investigación histórica presentada durante la conversación, Mancero sostiene que la fundación de Santiago de Guayaquil corresponde al 15 de agosto de 1534, cuando Diego de Almagro estableció la ciudad en la llanura de Liribamba. A partir de ese momento comenzaron los sucesivos traslados que condujeron a su establecimiento definitivo.
El Cacique Guayaquile y el valor del patrimonio arqueológico
La entrevista también abordó el papel del Cacique Guayaquile y de los pueblos originarios que habitaban la región antes de la llegada de los españoles.
Mancero destacó la importancia del sector de Boliche, donde aún existen vestigios arqueológicos, como tolas y camellones, que evidencian la presencia de antiguas poblaciones. A su criterio, estos espacios constituyen un patrimonio histórico y cultural que merece mayor reconocimiento y protección.

Comprender los traslados para entender el nacimiento de la ciudad
Durante la entrevista se reconstruye el recorrido de los diferentes asentamientos que siguieron a la fundación de la ciudad, entre ellos Liribamba, Yagual, Daule, La Culata y, finalmente, el Cerrito Verde, actual cerro Santa Ana, donde Diego de Olmos consolidó el establecimiento definitivo en 1546.
Más que una sucesión de fechas, Mancero propone comprender la fundación y los posteriores traslados de Santiago de Guayaquil como una misma secuencia histórica que explica el origen y la consolidación de la ciudad durante los primeros años de la presencia española en la región.
▶️ Mira la entrevista completa en En Palabras Simples 📺 YouTube | ELCostaneroTV
🔴 https://youtu.be/w_VzB_JyX2E
Contexto historiográfico
Investigación documental de la autora
El estudio sobre la fundación de Santiago de Guayaquil y los posteriores traslados de la ciudad no es reciente. Desde mediados del siglo XX, diversos historiadores emprendieron investigaciones sustentadas en la revisión de fuentes documentales conservadas tanto en Ecuador como en España. Entre los pioneros destaca Miguel Aspiazu Carbo (1905-1991), quien desde las décadas de 1950 y 1960 abrió nuevas líneas de estudio sobre los orígenes de la ciudad.
Posteriormente, la historiadora ecuatoriana Dora León Borja (1924-2026) y el historiador húngaro Ádám Szászdi Nagy (1922-2003) profundizaron estas investigaciones mediante el análisis de documentos localizados, principalmente, en el Archivo General de Indias, en Sevilla. A ellos se sumó Julio Estrada Ycaza (1917-2011), quien amplió este campo de estudio desde Ecuador a través de numerosas publicaciones y del examen de fuentes históricas.
Entre 1997 y 2009, estos estudios adquirieron un nuevo impulso gracias a su difusión en publicaciones especializadas, encuentros académicos y espacios de investigación. En ese contexto, la Academia Nacional de Historia desempeñó un papel relevante al propiciar el intercambio y la divulgación de estos trabajos, contribuyendo a su mayor conocimiento dentro del ámbito académico ecuatoriano.
Hoy, este conjunto de investigaciones constituye una base documental indispensable para comprender la fundación de Santiago de Guayaquil, los posteriores traslados de la ciudad y la evolución del debate historiográfico sobre sus orígenes.