«No podía evitar preguntarme… ¿cómo una serie de televisión podía transformar una ciudad entera en un destino de ensueño?»
Así podría haber comenzado una de las columnas de Carrie Bradshaw, el personaje que convirtió a Sarah Jessica Parker en un ícono de la cultura pop. Hoy, 25 de marzo, la actriz cumple 60 años, celebrando no solo una trayectoria brillante en el cine y la televisión, sino también un legado que entrelaza moda, narrativa urbana y turismo cultural.
Sarah Jessica Parker saltó a la fama mundial gracias a su inolvidable interpretación de Carrie en la serie “Sex and the City”, transmitida por HBO entre 1998 y 2004. Columnista neoyorquina, amante de los zapatos y de las complejidades del amor, Carrie también fue —y sigue siendo— una embajadora de Nueva York. Gracias a ella, lugares como Perry Street, Magnolia Bakery o la tienda de Manolo Blahnik dejaron de ser simples direcciones para convertirse en paradas obligadas para quienes visitan la ciudad.
“Carrie no solo escribió sobre la ciudad… la convirtió en una forma de vida que hoy miles de personas viajan para experimentar.”
Desde El Costanero, donde celebramos la intersección entre cultura y turismo, destacamos cómo producciones como esta demuestran que la pantalla —ya sea grande o chica— tiene la capacidad de proyectar destinos, inspirar viajes y moldear el imaginario colectivo.
A sus 60 años, Sarah Jessica Parker sigue caminando con elegancia las calles de la ficción y de la vida real. Y con ella, Carrie Bradshaw nos recuerda que cada paso por la ciudad —en tacones o zapatillas— puede ser parte de una gran historia.

Feliz cumpleaños, Sarah.
Gracias por mostrarnos que Nueva York no solo se recorre… también se vive, paso a paso.