El otro día, mientras posteaba en mis redes sociales la publicidad de mis servicios freelance de corrección de textos, llegó a mi WhatsApp un mensaje de la actriz y gestora cultural, Tanya Sánchez Ribadeneira. Me decía que vaya a ver su obra Impulso irresistible. Tuve que frenar el impulso irresistible de decirle que si, que de ley, y cambiarlo por un realista me encantaría, pero estoy superchira. Como la curadora y adicta a la imagen en movimiento que soy, llamaron profundamente mi atención los monitores análogos que divisé en la foto que Tanya me mandó y que acompañó con un yo te invito. Y aquí estoy, sentada en la butaca del Patio de Comedias con una libreta en la mano, esperando que las campanadas previas a la apertura del telón llamen a la musas, porque es marzo y quiero hablar de eso, de nosotras: mujeres ecuatorianas, trabajadoras independientes en el arte y la cultura.
Miro las tablas y vienen a mi mente las imágenes de tantas actrices a las que he visto actuar en ese teatro, y con ellas, la pegunta de cajón que formularé a las mujeres que he decidido entrevistar. Les pediré que me cuenten sobre la relación entre su trabajo y la condición femenina. Pasan los días y recibo las respuestas de Yuliana Ortiz Ruano, escritora; de Patricia Yallico, cineasta; de Paula Proaño Mesías, artista visual; y, de la propia Tanya.
La musa —que impajaritablemente sale del lavavajillas— me avisa acerca de los estudios académicos que teóricas feministas, artistas y gestoras culturales del país han levantado sobre el tema que hoy nos ocupa. Los datos que ellas ofrecen fueron recogidos en eventos culturales, bienales, concursos, facultades de arte y desde las voces de las trabajadoras del campo artístico-cultural, y escuchadas con perspectiva de género, entre otras, por: Paulina León, artista y gestora; Gabriela Montalvo, economista; Grecia Albán, cantante y compositora; y, Paulina Simon, comunicadora.
Una palabra se repite cientos de veces en esos textos y resuena con fuerza en los testimonios de las cuatro artistas entrevistadas: “estructura”. Que la violencia es estructural, viene gritando el feminismo desde su nacimiento; que precariza el trabajo femenino en el arte, que las trabajadoras domésticas —al estar afiliadas a la seguridad social— habitan mejores condiciones laborales, que todavía prevalece la costumbre naturalizada de tamizar el valor del arte a partir del filtro masculino; es lo que concluyen las mujeres antes citadas.
Como el Ecuador no tiene un premio Nobel de Literatura, dice Yuliana Ortiz, no la están machacando el día entero en las ferias internacionales del libro con nombres de escritores varones. Le hablan, más bien, de sus colegas Mónica Ojeda, María Fernanda Ampuero, Gabriela Ponce, Daniela Alcívar Bellolio; me dice que todas, ella inclusive, y la emergente, Milena Díaz, se han abierto camino en otras latitudes porque aquí las editoriales son pocas y los incentivos públicos y privados para el trabajo en palabra harto limitados. También anota que el brillo de su pluma ha tenido mucho que ver con ello. Lo dice sobre las otras, pero yo lo digo pensando en ella, porque su Fiebre de carnaval es un must. Desde sus raíces esmeraldeñas, Yuliana percibe todavía una generalizada presencia blanco-mestiza en el relato literario nacional.

Este racismo estructural lo siente Patricia Yallico en todos los componentes de la realización audiovisual: dirección, guion, fotografía, cámara, actuación, producción y distribución. Cree, esta cineasta del pueblo waranka (nacionalidad kichwa) que, si bien en los últimos 15 años se ha incrementado en algo la participación de las mujeres, la inclusión de las originarias es nula o limitada. Y va más allá: su cortometraje de ficción, Paktara (2009, RUPAI Producciones), se enfoca en la renuncia laboral en la que emprende una joven mujer cayambi con tal de defender la dignidad de su pueblo, mancillada por sus pares.

Tanya Sánchez, la mujer orquesta que interpela sin fanatismos el machismo de Julio Jaramillo en la obra de Círculo Artes Escénicas, grupo al que pertenece, Cantina, me cuenta que el problema más recurrente al que se enfrenta todo el elenco es la conciliación entre trabajo y familia. Tan intensa es la vaina que, para impartir talleres y poder estrenar obras sin deserciones, se han visto en la necesidad imperiosa de contratar niñeras que cuidan, en conjunto, a los hijos e hijas de estos trabajadores durante los ensayos. Refuerza su criterio y comenta que las acciones afirmativas de los festivales necesitan mirar con responsabilidad social el aspecto de las trabajadoras en edad reproductiva.

Con Paula Proaño deseo tomar la temperatura del trabajo femenino en la arena nacional e internacional del arte contemporáneo. En la primera, me dice, hay una presencia importante de mujeres creadoras; no obstante, se enfrentan a los desafíos de sostenibilidad económica, continuidad institucional y acceso a redes de circulación estables. En otro lares, opina esta artista quiteña, las oportunidades no son del todo equitativas; el escenario es complejo y varía mucho según el contexto.

«Toda esta historia me destroza el alma y me enferma el corazón». No solo a ti, respetadísima, Silvana Ibarra. También a mí, como autora de este texto (y a mis lectores) porque, dado tu delicado estado de salud, hoy no contamos con tus vivencias como la dama de la canción que eres. Deseada, sí. Como deseada es la jubilación estatal que tú, que tantas (y tantos), merecemos por los años en que hemos aportado con nuestro TRA-BA-JO al patrimonio artístico y cultural del país.
Ese “trabajo” lo reivindica como tal el conjunto de mujeres antes dichas. Y es preciso importunar al poder con ese predicamento, porque insiste en mirar a los cuerpos femeninos como no aptos para el trabajo en artes cuando se embarazan y amamantan, porque envejecen, si son discos, o si enferman. Contradecir al status quo, en cambio, con la articulación de los protocolos de inclusión de género para el arte que han desarrollado, por ejemplo, Vanessa Bonilla Obando y Grecia Albán.
Así es que, Tanya, querida, con mi primera jubilación estatal seré yo la que invita.
Lee información adicional sobre este tema en los siguientes vínculos:
file:///Users/malcriadatotalproducciones/Downloads/LFLACSO-Leon-COOR-151272-PUBCOM.pdf
https://repositorio.uasb.edu.ec/bitstream/10644/7265/1/T3144-MEC-Montalvo-Feminizacion.pdf