A propósito del Día Internacional de la Mujer, más que una celebración surge la necesidad de reflexionar sobre las realidades que viven millones de mujeres en el mundo. En muchas partes del planeta, ser mujer sigue significando vivir bajo normas que limitan la libertad, la voz y, en algunos casos, la propia vida. Por eso, más que celebrar, hoy reflexionamos.
Esta reflexión cobra especial fuerza al escuchar testimonios como el de la activista iraní Ryma Sheermohammadi, quien en una entrevista concedida a Radio Caracol habló sobre la realidad que enfrentan millones de mujeres en Irán.
Sheermohammadi, activista y divulgadora cultural iraní que actualmente reside en Barcelona, ofreció un testimonio profundo sobre la situación de las mujeres en su país bajo el régimen de Ali Khamenei, en un contexto que hoy atraviesa momentos de tensión y posibles transformaciones políticas.
La activista relata que su familia emigró de Irán tras la revolución islámica y que, desde entonces, muchos iraníes viven con el dolor de no poder regresar a su país. Su historia personal se entrelaza con la de millones de personas que han tenido que reconstruir su vida lejos de su tierra.
Leyes que institucionalizan la desigualdad
Durante la conversación, Sheermohammadi describe cómo la discriminación contra las mujeres quedó institucionalizada desde los primeros años de la República Islámica. Entre las primeras medidas impuestas estuvo la obligatoriedad del velo y una serie de leyes que restringen profundamente los derechos femeninos. En el sistema legal iraní, explica, la existencia de una mujer puede ser considerada equivalente a la mitad de la de un hombre, tanto en términos legales como en aspectos relacionados con herencia, testimonio judicial y derechos civiles.
“Mientras haya desigualdad, el 8 de marzo sigue siendo lucha.”
También menciona otras disposiciones que reflejan esta desigualdad estructural: el divorcio puede iniciarlo únicamente el hombre, las niñas pueden ser consideradas penalmente responsables desde los nueve años y existe una estricta vigilancia sobre la vestimenta femenina en los espacios públicos.
Uno de los símbolos más visibles de este control es la llamada “policía de la moral”, un organismo encargado de vigilar el cumplimiento de las normas de vestimenta. Su actuación se hizo mundialmente conocida tras la muerte de Mahsa Amini en 2022, detenida por supuestamente llevar el velo de manera incorrecta.
Este hecho desencadenó una ola de protestas que se extendió por todo el país bajo el lema “Mujer, vida, libertad”, un movimiento que inicialmente exigía derechos para las mujeres, pero que rápidamente se transformó en una demanda más amplia de cambio político. Según Sheermohammadi, estas manifestaciones demostraron que la lucha ya no pertenece únicamente a las mujeres, sino a una sociedad que cuestiona el sistema en su conjunto.
A pesar de la represión, las mujeres iraníes continúan desafiando al régimen. La activista relata escenas de violencia y persecución, pero también de resistencia: mujeres jóvenes y ancianas que siguen saliendo a las calles sin velo, conscientes del riesgo que ello implica.
En medio de ese contexto, la cultura también se convierte en un espacio de resistencia. Sheermohammadi comparte su trabajo traduciendo poemas de mujeres encarceladas en Irán. Entre ellas se encuentra la poeta Mahvash Sabet, quien escribió muchos de sus textos durante su tiempo en prisión.
Sus poemas sobrevivieron gracias a un gesto de valentía: escritos en servilletas y en los márgenes de periódicos, fueron escondidos en el abrigo de una compañera de celda que logró sacarlos de la cárcel. Posteriormente, estos textos fueron traducidos y difundidos en distintos idiomas, convirtiéndose en testimonios de dignidad y esperanza frente al encierro.
Durante la entrevista, Sheermohammadi también reflexiona sobre el futuro de Irán. Aunque reconoce la profunda frustración que existe entre muchos iraníes, insiste en que la estabilidad no nace de la guerra y que el verdadero cambio deberá surgir desde dentro del propio país.
“En algunos lugares del mundo, la igualdad sigue siendo una aspiración por la que las mujeres arriesgan incluso la vida.”
Los mensajes que recibe de amigos en Irán describen una realidad marcada por apagones, escasez de alimentos y restricciones severas en internet, medidas que buscan controlar la información y limitar la organización social.
Para la activista, la situación iraní es también un llamado a la conciencia global. La lucha de las mujeres en ese país representa algo más amplio: la defensa de la dignidad humana frente a cualquier forma de opresión.
En ese sentido, el Día Internacional de la Mujer adquiere un significado distinto. No se trata solo de celebrar, sino de recordar que aún existen lugares donde la igualdad es una aspiración por la que incluso se arriesga la vida.
En un momento en que el régimen iraní atraviesa presiones internas y cambios que aún están por definirse, la voz de las mujeres sigue siendo uno de los motores más visibles de esa transformación.
Las mujeres iraníes —con su resistencia cotidiana— nos recuerdan que la libertad, incluso en los contextos más adversos, sigue siendo una fuerza imposible de silenciar.
Mira la presentación del poemario «Poemas enjaulados» de Mahvash Sábet, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.